Viajar en la tercera edad aporta grandes beneficios

12th diciembre, 2019

Después de la mitad de una vida o más trabajando, llega el momento en el que las personas pasan del grupo de población activa a convertirse en jubilados, o parte del grupo de población no activa. Para no caer en el sedentarismo que afecta a muchas personas mayores, la mejor solución se basa en encontrar el punto medio entre el descanso y la actividad. Con una pensión aceptable, la hipoteca por fin pagada y sin contar con hijos a su cargo… ¿Por qué no preparar las maletas y lanzarse a la aventura?
Viajar supone una manera genial de mejorar la salud física y mental de las personas. Mediante los viajes se abre un enorme mundo de posibilidades que pueden llenar este vacío. Ello obliga a mantener un ritmo activo y una mente ocupada, algo imprescindible para un buen envejecimiento. El turismo fomenta el disfrute del arte, la gastronomía, la historia y las culturas de los lugares a los que se viaja. Y entre los tipos de viajes más acordes para las personas mayores podemos encontrar los siguientes:

Viajes organizados: una de las mejores opciones, puesto que viene todo preparado de antemano. Excursiones, visitas gastronómicas, alojamiento y transporte en un solo pack. En España, contamos con el IMSERSO, que ofrece destinos de playa, circuitos culturales, turismo de naturaleza en nuestro precioso Territorio Nacional.

Cruceros: permiten visitar varios destinos en pocos días, acompañado del alojamiento y pensión completa.

Balnearios: para los amantes de la relajación, qué mejor que pasar unos días tranquilamente rodeado de aguas termales.

Viajes al extranjero: tanto en grupo, como de manera individual, los viajes fuera de nuestras fronteras son enriquecedores.

En definitiva, el hecho de viajar facilita el desarrollo de otras actividades, lo que hace que permite que cambien las perspectivas acerca de la jubilación y por ende del envejecimiento.