La sensación de frío en personas mayores

28th enero, 2020

El proceso de envejecimiento del organismo altera el sistema de termorregulación corporal y su capacidad para percibir la temperatura ambiente, por lo que los ancianos tienen mayor dificultad de adaptación al frío o el calor. Es frecuente que las personas mayores tengan una sensación de frío incluso cuando la temperatura ambiente es suave. En este sentido, cabe hacer referencia a uno de los cambios propios del envejecimiento, como es el adelgazamiento de la piel, con una propensión a la sequedad, que conlleva una pérdida de la función de los receptores cutáneos de la temperatura, lo que dificulta la percepción de la temperatura ambiente.

Además, a medida que disminuye la temperatura ambiental aumenta el riesgo de enfermedades. Cuando las temperaturas son bajas, el organismo reacciona perdiendo calor. Ello obliga al corazón a bombear más sangre y se produce un aumento de la presión arterial (hipertensión), que conlleva un incremento del riesgo de sufrir un accidente cardiovascular.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que algunas patologías propias de las personas mayores, como la artritis o la enfermedad de Parkinson, afectan a su capacidad de movimiento. Estas circunstancias pueden incrementar la sensación de frío de las personas mayores y hacer que su cuerpo se enfríe hasta el punto de llegar a formas leves de hipotermia sin necesidad de estar al aire libre. En caso de hipotermia, la persona que la padece necesita una atención médica inmediata, ya que si no se trata puede agravarse y causar incluso la muerte.