Descubre más sobre el deterioro cognitivo leve y la demencia senil

10th diciembre, 2020

Como sabemos, cuando pasa el tiempo, nuestro cuerpo sufre diversos cambios, y estos afectan también a la memoria. Debido a ello, hay que tener en cuenta que es muy importante ejercitarla para no perder capacidades o hacer que las repercusiones sean las mínimas posibles.

En la entrada de hoy queremos contaros algunas de las diferencias entre el deterioro cognitivo leve y la demencia senil, ambos problemas frecuentes en personas de edad avanzada.

¿Qué es el deterioro cognitivo leve?

Conocido también como DCL, se presenta como una disminución de las habilidades de la persona con respecto al pasado, sin embargo no supone un impedimento para que la persona siga realizando las rutinas de su día a día. Por poner un ejemplo: la persona que lo padece no recuerda todo lo que habla o pide, pero sí es capaz de recordar direcciones, recetas de cocina o cómo conducir. Esta patología está asociada principalmente con la edad.

¿Qué es la demencia senil?

A diferencia del anterior, la demencia senil puede influir en mayor o menor medida en las habilidades de la vida diaria de las personas que la padecen. Por ejemplo puede que tengan dificultad para recordar nombres, direcciones o lugares, realizar tareas sencillas cotidianas, etc. Como consecuencia de ello, aparece la pérdida de interés por relacionarse socialmente, la desorientación y la desatención hacia los objetos del día a día (llaves, móvil, cartera, etc).

Aunque son problemas problemas muy distintos a primera vista, varios estudios han demostrado que las personas con DCL tienen más posibilidades de desarrollar algún tipo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer.

¿Cómo podemos ayudar a evitarlo?

Para evitar que el deterioro cognitivo termine en un caso de demencia senil debemos:

– Mantener la mente activa. Leyendo, estudiando, practicando idiomas, realizando diferentes juegos de memoria como los sudokus o los crucigramas.

-Mantener nuestro cuerpo activo. Haciendo ejercicios rutinarios como salir a pasear, nadar o, incluso, hacer nuestro deporte favorito.

-Mantener una dieta variada y equilibrada. Alimentarnos adecuadamente ayudará a nuestro cuerpo a proveerse de todos los nutrientes esenciales para su actividad diaria, tanto física como mental.