La salud visual es uno de los aspectos que más preocupa tanto a las personas mayores como a sus familiares. Con el paso de los años es habitual que aparezcan diferentes problemas oculares que afectan a la calidad de vida, siendo las cataratas en la tercera edad una de las patologías más frecuentes. La pérdida progresiva de visión puede dificultar tareas cotidianas como leer, conducir, cocinar o reconocer rostros, reduciendo la autonomía de la persona.
Aunque las cataratas forman parte del proceso natural de envejecimiento, conocer sus causas, síntomas y tipos permite detectarlas a tiempo y acudir al especialista para recibir el tratamiento más adecuado. A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la aparición de cataratas en la tercera edad.
¿Qué son las cataratas?
Las cataratas consisten en la pérdida de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo encargada de enfocar correctamente las imágenes sobre la retina. Es decir, opacidad de la lente del ojo. Cuando el cristalino se vuelve opaco, la luz no puede atravesarlo con normalidad, provocando una visión borrosa o nublada.
Se trata de un trastorno que aparece de forma gradual y que suele desarrollarse con el paso de los años. En la mayoría de los casos, comienza a manifestarse a partir de los 65 años, aunque su evolución puede variar de una persona a otra.
Entre los síntomas más habituales destacan:
- Visión borrosa o difusa.
- Mayor sensibilidad a la luz y a los deslumbramientos.
- Dificultad para ver correctamente durante la noche.
- Necesidad de cambiar con frecuencia la graduación de las gafas.
- Percepción de los colores con menor intensidad o más amarillentos.
Cuando estos síntomas comienzan a interferir en las actividades diarias, es recomendable acudir al oftalmólogo para realizar una valoración completa.
¿Por qué aparecen las cataratas en las personas mayores?
El principal motivo de la aparición de las cataratas es el envejecimiento natural del organismo. Con el paso del tiempo, las proteínas que forman el cristalino se van alterando y perdiendo transparencia, dando lugar a la opacidad característica de esta enfermedad.
No obstante, existen otros factores que pueden favorecer o acelerar su aparición, como:
- La diabetes.
- La exposición prolongada a la radiación ultravioleta.
- El tabaquismo.
- El consumo continuado de determinados medicamentos, como los corticoides.
- Haber sufrido traumatismos oculares o intervenciones previas en los ojos.
Aunque no siempre es posible prevenirlas, mantener unos hábitos de vida saludables y realizar revisiones oftalmológicas periódicas ayuda a detectar el problema en sus fases iniciales.
Cataratas congénitas: cuando aparecen desde el nacimiento
Aunque las cataratas suelen asociarse al envejecimiento, existe un tipo menos frecuente conocido como cataratas congénitas. Estas están presentes desde el nacimiento o aparecen durante los primeros meses de vida.
Su origen suele estar relacionado con factores genéticos, infecciones durante el embarazo o alteraciones en el desarrollo del cristalino. Afortunadamente, representan un porcentaje muy reducido de los casos y no deben confundirse con las cataratas propias de la tercera edad, que son consecuencia del proceso natural de envejecimiento.
Tipos de cataratas
Dependiendo de la zona del cristalino en la que se produzca la opacidad, podemos distinguir diferentes tipos de cataratas.
Catarata subcapsular
La catarata subcapsular posterior se desarrolla en la parte trasera del cristalino. Suele evolucionar con mayor rapidez que otros tipos y puede provocar importantes molestias al leer o al exponerse a luces intensas.
Es más frecuente en personas con diabetes, en pacientes que reciben tratamientos prolongados con corticoides o en quienes padecen determinadas enfermedades oculares.
Catarata nuclear
La catarata nuclear afecta a la zona central del cristalino y es la más habitual en las personas mayores. Está directamente relacionada con el envejecimiento y suele desarrollarse de forma lenta y progresiva.
Con el tiempo, el cristalino adquiere una tonalidad amarillenta o marrón que altera la percepción de los colores y disminuye la nitidez de la visión.
Catarata cortical
La catarata cortical aparece en la parte externa del cristalino, conocida como corteza. Se caracteriza por la presencia de opacidades blanquecinas con forma de cuña que avanzan progresivamente hacia el centro.
Este tipo de catarata suele provocar deslumbramientos y una mayor dificultad para ver en condiciones de mucha luz o durante la conducción nocturna.
La importancia de un diagnóstico precoz
Las cataratas no suelen provocar dolor ni aparecen de forma repentina, por lo que muchas personas mayores se acostumbran poco a poco a la pérdida de visión sin ser plenamente conscientes del problema.
Por ello, es fundamental realizar revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente a partir de los 60 años. Un diagnóstico temprano permite controlar la evolución de la enfermedad y determinar el momento más adecuado para valorar un tratamiento, que en la mayoría de los casos consiste en una intervención quirúrgica sencilla y altamente efectiva.
Cuidar la salud visual en la tercera edad
Mantener una buena salud ocular es esencial para preservar la independencia y la calidad de vida de las personas mayores. Aunque las cataratas son una consecuencia frecuente del envejecimiento, la información, la prevención y las revisiones periódicas permiten detectarlas a tiempo y tratarlas con éxito.
En Geriatel nos preocupamos por ofrecer información útil y de calidad para ayudar a las familias y a las personas mayores a cuidar de su bienestar. Te invitamos a seguir visitando nuestro blog, donde encontrarás consejos, recomendaciones y contenidos especializados sobre salud, envejecimiento activo y cuidados en la tercera edad.