Viajar en la tercera edad, no descartes nada

7th noviembre, 2019

A menudo, la jubilación se convierte en el momento en el que mucha gente decide lanzarse a la aventura de viajar y disfrutar de un mundo que, hasta entonces y debido al trabajo o la familia, no ha podido conocer a fondo. Sin embargo, a medida que nos hacemos mayores necesitamos de una mejor planificación en los viajes, ya que es posible que contemos con necesidades que antes no teníamos. Hoy venimos a asegurarte que hacer grandes viajes es posible en la tercera edad y a darte unos consejos para ello:

Previsión: una buena planificación es fundamental para no dejar nada al azar durante el viaje. Cómo llegaremos hasta los destinos elegidos, revisar el tiempo y la temperatura, vacunarnos (si es necesario), preparar la maleta con tranquilidad y todo lo necesario, etc.

Transporte: lo primero que recomendamos es acudir con tiempo al lugar de salida para evitar posibles problemas. Si viajamos en avión esto se acentúa, puesto que los paseos dentro de un aeropuerto pueden hacerse interminables.

Durante el viaje: conviene estirar las piernas cada dos horas. ¿Cómo podemos hacerlo? Si el viaje es en avión, podemos dar paseos por los pasillos. Si es por carretera, conviene bajar del vehículo durante las paradas establecidas.

Alimentación: el estómago puede sufrir cuando nos lanzamos a probar los exóticos platos de una nueva cultura…por lo que conviene disfrutar de nuevas gastronomías siempre con moderación.

Cuidados sanitarios: en primer lugar, la documentación sanitaria siempre se tiene que llevar en la maleta: La Tarjeta Individual Sanitaria –para la atención en España- y la Tarjeta Sanitaria Europea –para ser atendido en la Unión Europea- son imprescindibles, así como una póliza de seguros de viaje en caso de salir del territorio europeo.
La segunda parte indispensable de los cuidados sanitarios son los medicamentos. En caso de seguir un tratamiento a largo plazo debemos estar seguros de llevar los suficientes medicamentos para cubrir la totalidad de tiempo de viaje.
Por último, no está de más incluir en la maleta un pequeño botiquín con pastillas contra el mareo, esparadrapo, apósitos o algunos analgésicos.