El ictus o ataque cerebral se produce por una falta del riego sanguíneo que va al cerebro. Esta falta de riego provoca la carencia de oxígeno y de nutrientes en las neuronas, y su muerte.
Aprender a reconocer un ictus es importante. Ya que existen tratamientos que pueden reducir los daños causados, pero sólo si se obtiene ayuda rápida: dentro de las 3 horas de los primeros síntomas.
Por eso hoy queríamos comentaros cuáles son las señales de aviso de un posible ictus:
- Fuerte dolor de cabeza repentino e intenso, sin causa aparente, que puede estar acompañado de vómitos y alteración de la consciencia.
- Pérdida brusca de fuerza, acorchamiento o adormecimiento de la cara, el brazo y/o pierna de un lado del cuerpo.
- Alteración violenta del lenguaje, de manera que, el paciente no puede hablar, ni entender, ni ser entendido.
- Pérdida repentina de visión parcial o total en uno o ambos ojos.
- Dificultad para caminar con pérdida de equilibrio y coordinación.
A la menor sospecha de estar sufriendo un ictus lo mejor es avisar o acudir a un médico porque, como hemos comentado anteriormente, el tiempo de respuesta es muy importante.