Mayores al volante

4th septiembre, 2019

Las personas mayores son conductores prudentes pero el paso del tiempo es intolerante con todo el mundo, las facultades físicas y mentales, poco a poco, van estando más acotadas. Ante esta situación, hay que ser conscientes de las limitaciones de cada uno a la hora de realizar determinadas actividades y una de ellas, es la conducción.

Los adultos mayores deben de tomar precauciones a la hora de ponerse al volante por su seguridad y por la de los demás. 

Cada vez se vive más tiempo y la salud es más longeva, pero, el proceso de envejecimiento deteriora irremediablemente nuestra movilidad, sentidos o capacidad de pensar. Cuando un mayor se enfrenta a la conducción y a la carretera, sus habilidades se reducen al volante lo que se traduce en una menor agudeza visual para ver las señales, disminuyen los reflejos cuando hay que realizar una maniobra de forma rápida y fallan al calcular la distancia de parada del vehículo o tienen dificultades para aparcar por tener que mirar hacia atrás. 

El 67% de los mayores de 65 admite que ha perdido reflejos y que se siente más inseguro al volante, según un estudio sobre ancianos y seguridad vial de la Fundación Mapfre. La capacidad más disminuida es la vista (45%) seguida de los reflejos (25%) y el oído (17%), precisa el mismo informe.