Cómo superar la soledad en la tercera edad

18th agosto, 2017
cómo combatir la soledad en la tercera edad

En plenas vacaciones de verano, de nuevo millones de españoles se han desplazado al lugar elegido mientras otro numeroso colectivo, el de nuestros mayores, experimenta de manera más profunda su particular sentimiento de soledad y aislamiento.

Es muy común conocer a algún que otra persona mayor que quiere estar sola, ya sea porque ya no le quedan seres queridos viviendo cerca, o porque son celosos de su intimidad, pero existen otros muchos, que suelen ser la mayoría, que quieren y necesitan estar con sus semejantes, ya sean estos de su misma edad o no.

Los seres humanos, por definición, somos seres sociales, nacemos, crecemos y nos desarrollamos en sociedad, y cuando llegamos a ancianos,… a veces la sociedad les da la espalda.

Es cierto que una persona mayor no puede ser tan dinámica como los jóvenes, e incluso que puede sufrir algún tipo de dificultad física  o en sus habilidades cognitivas, pero no es excusa para no poderles dedicar algún tiempo a lo largo de la semana. 

Desde hace muchos años, en algunas instituciones solidarias e incluso religiosas existen los visitadores de ancianos y enfermos; personas dedicadas a donar su tiempo y compartirlo con desconocidos que lo único que quieren es saberse escuchados y acompañados.

Un último estudio del colectivo ‘Combatir la soledad de los mayores” nos proponen siete estrategias  para combatir el aislamiento y la soledad de las personas mayores. 

  • Tener en cuenta la diversidad de soledades. Todas las soledades no son equiparables y la evaluación global de las personas mayores debe tener muy en cuenta el aislamiento.
  • Pasar de “hacer por” al “hacer con”. La riqueza del análisis cualitativo demuestra el importante papel que las personas mayores desean tener para elegir su manera de vivir.  
  • Reforzar la coordinación a nivel individual : “los asistentes sociales”. Existen lazos complejos entre salud de las personas mayores, aislamiento y soledad. Los programas de acción establecidos en este campo por los poderes públicos constituyen ciertamente una buena baza para atender mejor a los mayores. No obstante, el envejecimiento previsto de la población lleva en particular a prever un reforzamiento de las coordinaciones.

El “asistente social” está integrado en un tejido de proximidad. Su función es de coordinación, pero también de supervisor, y facilita una prevención efectiva a nivel de la persona mayor.

  • Fomentar las relaciones de vecindad. Las personas mayores desarrollan ya por sí mismas unas estrategias para ampliar sus relaciones de vecindad. 
  • Reforzar el capital social. El capital social puede definirse muy esquemáticamente como el conjunto de las relaciones sociales de las que dispone un individuo. 
  • Promover el intercambio intergeneracional. Diferentes estudios insisten en la función de Internet como herramienta susceptible de facilitar los lazos entre generaciones.
  • Conservar el acceso a un sistema educativo. En el campo educativo, todo acontece como si con la edad de la jubilación, el acceso a la educación, presente a lo largo de toda la vida, se interrumpiera “naturalmente”. Este vínculo de la educación con el periodo llamado “activo”, lleva a la creación de redes de intercambio de conocimientos específicos, tales como la “Universidad de Mayores”, abundando en la idea de que únicamente una acción educativa específica puede convenir a un publico más mayor.

La prevención de la soledad sirve para resolver los frecuentes problemas que aparecen con la edad.  Esto no es la cura de la vejez, ni la fuente de la juventud, pero sí es la forma en que se previene los efectos de la soledad, los cuales suelen ir acompañados de baja autoestima y sentimientos depresivos. Y todo ello se puede prevenir atendiendo a nuestros mayores, escuchándoles o simplemente compartiendo tiempo con ellos. ¿Eres capaz?

En Residencia de ancianos en Rivas Vaciamadrid dedicamos nuestro tiempo a los mayores para superar los problemas de soledad, depresión o baja autoestima.