Juegos para mejorar la memoria de nuestros mayores

20th enero, 2019

Enfermedades derivadas de la edad como el Alzheimer o la demencia senil pueden provocar severos daños en nuestra memoria. Sin embargo, el paso de los años, ya de por sí genera comúnmente pérdidas de memoria que podemos enfrentar con diferentes juegos para ancianos y no tan ancianos, que ayuden a ejercitar la memoria y agudizar el ingenio mientras nos divertimos con nuestros amigos o familiares.

Desde Geriatel sabemos de la importancia de hacer de nuestro cerebro un templo de la memoria, un espacio en el que nuestras experiencias y vivencias tengan el espacio suficiente para seguir conformándonos para enfrentar las enfermedades derivadas de la vejez.

Entre los juegos para ancianos encontramos principalmente ejercicios de memoria para potenciar las actividades de nuestro cerebro con el fin de memorizar secuencias u objetos. Por ello, uno de los primeros que encontraremos entre nuestra selección son los juegos de memoria con cartas. Este clásico juego se realiza colocando el conjunto de toda la baraja boca abajo formando 13 columnas y 4 filas. En primer lugar, se levantan 2 cartas al azar y si coinciden, el jugador las guardará y así continuará el juego. Si las cartas son diferentes, se dejan igual boca abajo y el turno pasa al siguiente jugador. El jugador con más pares gana el juego.

Otro de los juegos es el círculo de memoria, a través del cual, la persona que controle el juego, el “director”, preguntará sobre un recuerdo, las personas contarán cada una el suyo y acto seguido un participante deberá relatar el recuerdo de otro participante aleatorio, si falla, será eliminado.

Además, otro de los juegos recomendables en este campo es el famoso Simón dice, que ayuda tanto a la memoria como a los reflejos. El juego consiste en que uno de los jugadores describirá una acción con un “Simón dice que”, que el usuario deberá realizar, acumulando acciones si se acierta la anterior.

Otros juegos como los de formar palabras con un tablero con varias casillas en las que en cada una hay una letra, evitando repetirlas, o ponerle el nombre a una melodía muy popular.