Cómo cuidar los audiófonos

7th febrero, 2017
Cómo cuidar los audífonos

Como hemos comentado en otras ocasiones, los problemas de audición son comunes en personas de edad avanzada. Este problema se conoce como presbiacusia y se define como la pérdida progresiva de la capacidad para oír altas frecuencias debido al deterioro producido en el sistema auditivo generado por la edad.

Para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen este problema existen los audífonos que permiten amplificar el sonido y eliminar el ruido de fondo. Sin embargo, ¿cómo los cuidamos? Para ello, es recomendable seguir una serie de pautas y recomendaciones.

Los audífonos son una ayuda auditiva que cambia la vida de sus usuarios. Además, suponen una importante inversión económica, por lo que es clave su mantenimiento. Saber cómo limpiar y cuidar tus audífonos implica alargar la vida de los mismos y conservar toda su efectividad y rendimiento.

Con la adquisición de los audífonos se entrega siempre un kit de limpieza básico para realizar un mantenimiento diario de manera fácil y sencilla.

– Los audífonos deben estar siempre limpios, guardados en su estuche y sin las pilas si van a estar un tiempo sin ser utilizados. Productos como el agua, el alcohol o el aceite están totalmente prohibidos para su limpieza. Si hay cerumen o polvo se debe utilizar un paño limpio o una toalla de papel. Si el audífono tiene un molde hecho a medida, se puede lavar con agua tibia y jabón suave.

– Si la batería tiene manchas marrones o verdes, hay que cambiarla. Y si el filtro está obstruido, se puede cambiar con la herramienta que te proporcione tu audioprotesista. Todas estas operaciones conviene efectuarlas encima de una superficie blanca, una toalla o en la cama, para evitar golpes.

– Evitar el contacto con lacas del pelo, masajes faciales, colonias, protectores solares, repelentes de insectos, etc. Hay que colocarse el audífono después del aseo personal para evitar productos que pueden afectar el envoltorio exterior u obstruir la entrada del micrófono o el interruptor del control del volumen.

– Mantener el dispositivo fuera del alcance de los niños y de los animales domésticos. Conviene recordar que sus ondas de frecuencia pueden ser captadas por algunos perros

– Quitarse los audífonos cuando vamos a ducharnos, bañarnos o nadar, pero no siempre nos acordamos de dejarlos en un lugar seco. La condensación de vapor de agua del baño o las altas temperaturas de piscinas y playas afectan a sus componentes electrónicos. Su estuche es el lugar adecuado.

No olvidar que, su reparación debe ser realizada siempre por un profesional. Cualquier intento de apertura o arreglo por manos inexpertas puede producir daños irreparables.